Bio
Mari Carmen Pérez Esquerdo
Siempre he pintado. Desde que tengo memoria, dibujar ha sido mi forma de observar el mundo. Pasaba horas mirando la obra de otros artistas, leyendo, aprendiendo y admirando lo que eran capaces de hacer. Deseaba profundamente poder expresar algún día algo parecido a través de mis propias imágenes.
Lo curioso es que, mientras muchas personas veían algo especial en mis dibujos, yo no era capaz de verlo. Durante años pensé que el arte era para otros. La necesidad de trabajar, las responsabilidades cotidianas y mis propias dudas hicieron que la pintura ocupara los espacios libres que encontraba, pero rara vez el lugar que realmente quería darle en mi vida.
Sin embargo, nunca dejé de pintar.
Con el tiempo comprendí que la necesidad de crear seguía ahí. Siempre volvía. Como una voz silenciosa que se negaba a desaparecer. Hasta que un día decidí dejar de esperar y apostar por aquello que llevaba acompañándome toda la vida.
Mi obra nace de aquellas historias, situaciones y pequeños instantes que despiertan una emoción en mí. Pinto porque necesito transformar en imágenes aquello que me conmueve, me serena, me indigna o me llena de esperanza.
A través de escenas cotidianas, interiores domésticos y personajes inmersos en momentos de pausa, exploro los vínculos que nos unen a las personas, a los animales, a los recuerdos y a los lugares que sentimos como hogar.
No busco ofrecer respuestas cerradas. Me interesa crear imágenes que puedan ser habitadas por quien las contempla. Igual que algunas obras han formado parte de mi vida, deseo que cada espectador encuentre en las mías algo propio: un recuerdo, una emoción, una pregunta o simplemente un instante de serenidad.
Mi pintura nace de la emoción.
De esos pequeños instantes que,
sin hacer ruido, nos transforman.
De los vínculos que nos unen
a las personas, a los animales, a los recuerdos
y a los lugares donde sentimos que pertenecemos.
Me interesa aquello que sucedeen lo cotidiano.
Los gestos sencillos, los silencios, la calma,
la luz que habita en una estancia
o en una mirada.
Pinto para detener el tiempo,
para dar forma a aquello que sentimos
y que, a veces, no sabemos explicar.
No busco ofrecer respuestas,
sino abrir un espacio donde cada espectador
pueda detenerse, reconocerse
y completar la historia desde su propia experiencia.
Creo que la belleza también habita en lo sencillo.
En aquello que suele pasar desapercibido,
pero permanece con nosotros.
Mi obra
Mi obra es el reflejo de una pasión innata por el arte y una dedicación profunda a capturar la esencia de los momentos cotidianos. Mi enfoque se centra en recrear estas escenas con un sentido de emoción palpable, utilizando el óleo como mi medio principal para dar vida a la realidad.
La pintura para mí es más que una expresión artística; es un desafío constante para superarme y una fuente de alegría al expresar y culminar cada obra. Encuentro una inspiración inagotable en mi entorno, prestando atención especial a los detalles que comúnmente son ignorados, pero que encierran una belleza y emotividad extraordinarias.
En mi proceso creativo, el óleo es un aliado esencial. Su versatilidad me permite explorar una amplia gama de texturas, colores y capas, otorgando a mis obras una presencia y fuerza que va más allá de lo visual. Esta técnica me brinda la libertad de experimentar con diferentes efectos y estilos, enriqueciendo así mi experiencia como artista y ampliando los horizontes de mi expresión creativa.
Mi camino como pintora autodidacta ha sido un viaje emocionante, lleno de descubrimientos y aprendizajes autónomos. Gracias a la práctica constante, la observación detallada, la investigación y el apoyo de las tecnologías actuales, he podido desarrollar mi talento y encontrar una voz única en el mundo del arte.
A través de mis obras, me dedico a recrear la realidad bajo una luz única, capturando escenas llenas de emociones y significados profundos. Encuentro inspiración en los momentos cotidianos y en aquellos detalles que a menudo pasan desapercibidos para otros, pero que para mí son fuentes de belleza y emotividad. Estos instantes, sencillos pero poderosos, son el corazón de mi arte.
Mi objetivo es capturar y transmitir la esencia de estas escenas, ofreciendo al espectador una ventana a la belleza oculta en lo ordinario y una invitación a reflexionar a través de mis lienzos.